Todo excelente. El cuarto es enorme, las camas y las sábanas espectaculares!
El personal es super atento y amable, te hacen sentir bienvenido.
Me ayudaron con todo lo que necesitē.
Lo único que no me gustó es que el cuarto tenía la ventana pintada por lo que no tenía luz natural.
Hay mini bar con agua, refrescos y snacks gratis, un sillín reclunable que te permite estar en la habitación muy cómoda sin tener que sentarte en la cama. El café del cuarto excelente.
Y la ubicación buenisima! Muy cerca de Trafalgar sin el gentío, a un paso de dos estaciones de subway , restaurantes y cafés y el puente para cruzar al Bank.
Regresaría siempre que mi presupuesto me lo permita.