Sitio tranquilo y ameno. Pasamos una semana en la habitación y la sentí como un hogar. Todo muy completo, había platos, ollas, cafetera, tetera, tostador, refrigerador grande. La cocina funcionaba a la perfección, así que pudimos cocinar o calentar comida sin dificultad. La cama y las almohadas muy cómodas. El espacio necesario.