Me gustó el lugar como tal, está bien y la alberca es lo que destaca, lo malo fue la atención del asistente del anfitrión, apenas y sabe inglés, no entiende muy bien. A parte, te cobran un depósito, que por cierto no se me devolvió porque perdí una llave, lo cual se me hizo excesivo porque el depósito fue alto, lo cual no coincide ni hace sentido, me pareció muy arbitrario y abusivo. El lugar no es un hotel como tal, y carece de la atención necesarias. Las almohadas son sumamente incómodas, dormimos terriblemente mal.