ES un hotel boutique con un jardín muy bonito, las casas antiguas tienen muchos muebles históricos; vale la pena hacer el recorrido guiado por la propiedad. El personal fue increíble, atenta a todo momento, aunque algunos servicios con oportunidades de mejora, como la tina en la habitación y el internet tuvo muchas fallas. Tampoco hay televisores en las habitaciones.
El desayuno es en Casa Taxco a 20 metros de la entrada principal, es muy bueno y con porciones generosas. En conclusión, regresaría a la propiedad.
Slds,